Días después de preguntarme cuáles son los criterios que rigen el acceso a determinadas páginas en los centros educativos de la Comunidad de Madrid sin poder llegar a ninguna conclusión relevante más allá de su incoherencia y subjetividad, recibí un enlace de una página dirigida a niños cuyo nombre no daré. En dicha página aparece un llamativo banner publicitario animado invitando, entre otras cosas, a jugar al tarot.
Pensando que en su afán protector la Comunidad de Madrid velaría porque no llegase este tipo de publicidad a los niños la probé al día siguiente en el centro educativo y ¡oh, sorpresa! allí estaba, sin ningún tipo de problemas, visible y perfectamente accesible la publicidad sobre el tarot atrayendo con sus colorines y movimientos a quien quisiera acercarse a ella.
Así que ahora ya conozco mejor los criterios de acceso a internet en los centros educativos de la Comunidad de Madrid, publicidad sobre tarot sí, creatividad y sencillez no.
Pensando que en su afán protector la Comunidad de Madrid velaría porque no llegase este tipo de publicidad a los niños la probé al día siguiente en el centro educativo y ¡oh, sorpresa! allí estaba, sin ningún tipo de problemas, visible y perfectamente accesible la publicidad sobre el tarot atrayendo con sus colorines y movimientos a quien quisiera acercarse a ella.
Así que ahora ya conozco mejor los criterios de acceso a internet en los centros educativos de la Comunidad de Madrid, publicidad sobre tarot sí, creatividad y sencillez no.
